Obispo
El Rvdmo. Dr. Miguel Tamayo Zaldívar fue electo como el segundo obispo de la Diócesis Anglicana del Uruguay en el año 1997 y consagrado e instalado como obispo diocesano, en la Catedral de la Santísima Trinidad, Montevideo, en la fiesta de San Agustín de Canterbury, el 26 de mayo de 1998.
Oriundo de Cuba, nació en esa Isla el 5 de Julio de 1944, en un hogar católicorromano, y por ende fue bautizado en la parroquia del barrio unos meses después. Sus padres, decepcionados de la educación que su Iglesia dio a su hermano en un colegio de los Hermanos Maristas, decidió enviar a su segundo hijo al colegio “San Pablo” de la Iglesia Episcopal Anglicana de Cuba, donde cursó los estudios de primaria y secundaria. Allí conoció a nuestra Iglesia. Recuerda con satisfacción que el rector de la parroquia y capellán del colegio “invitaba”, no obligaba, a los alumnos cada viernes a venir a Eucaristía del domingo. Una magnífica muestra del “ethos” anglicano. Matriculándose en la Escuela Dominical parroquial y recibiendo entonces instrucción en la fe cristiana, en 1960 recibió de manos del obispo la Confirmación.
Al iniciar sus estudios pre universitarios transitó por dos institutos privados terminando los estudios en uno estatal donde se graduó en 1962 de bachiller en Ciencias y Letras. Fue este un momento culminante en su vida pues ya había sentido el llamado al Santo Ministerio y tenia que decidir que hacer con su vida.
Fue entonces cuando habló con su pastor y manifestándole su deseo éste lo refirió al obispo, obteniendo del mismo una beca para estudiar en el Seminario Evangélico de Teología en Matanzas, seminario ecuménico diocesano.
Desde 1962 a 1965 cursó los estudios de Bachillerato en Teología, los cuales fueron interrumpidos temporalmente debido a la obligación legal de cumplir con el Servicio Militar, obligatorio en Cuba para los varones mayores de 16 años. Habiendo regresado al Seminario en 1968 terminó los estudios de teología en 1969, año en el que también fue ordenado al diaconado y enviado a servir en una parroquia rural, siendo ordenado al presbiterado en 1970.
Estuvo sirviendo allí por 13 años hasta que en 1982 fue llamado a servir como Deán de la Catedral de La Habana, donde lo fue hasta
1993, fecha en que entró en un descanso sabático durante el cual fue invitado por el obispo William Godfrey de la Iglesia Anglicana del Uruguay, apoyado por la Iglesia Anglicana del Canadá, a ir a servir como misionero de la Iglesia Cubana a la Iglesia Uruguaya, lo cual se materializó en enero de 1995.
Después de servir como párroco en la catedral de Montevideo fue elegido obispo diocesano y sirve en ese ministerio hasta el día de hoy.
Habiendo sido invitado por la autoridad metropolitana para la diócesis de Cuba para servir allí como Obispo Interino, lo hizo desde el 2004 hasta el 2011, lo cual lo llevo a frecuentes viajes a la Isla y así compartir su tiempo y dones con las dos diócesis que motivan su vida.
Esta casado desde 1967 con la Revda Diácona Martha López, también oriunda de Cuba, y tienen 3 hijos y 5 nietos. Su hijo mayor, Carlos Alberto es sacerdote anglicano y sirve en una parroquia rural en Cuba y los otros dos, Jorge Enrique y Zaida María viven en los Estados Unidos.
Enfatizando y animando a la pequeña diócesis de Uruguay a desarrollar una misión encarnada, focalizada en servir a los más débiles y necesitados, ha desarrollado su ministerio durante 13 años y se propone llevarlo a término hasta que al cumplir la edad canónicamente prescrita para la jubilación, de paso a un sucesor.
En el año 2008 fue condecorado por el Arzobispo de Canterbury con la Cruz de San Agustín de Canterbury, máxima expresión por servicios a la Comunión Anglicana.
Al año siguiente recibió un Doctorado en Teología “Honoris Causa” de la Universidad de Toronto, Canadá, por los servicios prestados a la Iglesia Cubana y en especial por su ministerio con los que viven con VIH-SIDA.









